Nunca utilizo la palabra amor a la ligera.
Hoy he soñado contigo. Si, contigo.
Soñé que me traías el desayuno a la cama tras una larga noche juntos. Que me besabas, y que bajo las sábanas podía notar tus suaves caricias. Que en el suelo estaban mis medias rotas, y en mi cuello las marcas de nuestra pasión. Que me mirabas y tus ojos decían quiero más, que me comías con la mirada y que yo me derretía como si de un hielo se tratase.
Y mientras yo te hablaba de todos y cada uno de los momentos que nos quedaban por vivir tu ibas recorriendo mi espalda con tus labios. Y me abrazabas, y me volvías a besar.
Desperté de ese sueño, y volví a esta horrible pesadilla.
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